martes, 17 de enero de 2012

Grietas



















Sin pensar

olvidé la necesidad de tenerte en mi mente.

El amor y su sufrimiento también se desvanecen.

El amor, sin nutrientes, se agrieta

dejando marcas en la piel

pero son superables…

Aunque haya muerto

siete mil setecientos setenta y siete veces por tus aires.


Recupero mi sol

y alzo mi corazón hacia el cielo de los danzantes

lo mezo con los sonidos que aún no son melodía

y lo dejo dormir,

nuevamente dormir

a la espera de lo desconocido…

Amador Caballero